Hummingbird hovering near vibrant purple flowers in natural setting, Antigua Guatemala.

Límites que te liberan

Cuando digo lo que necesito, doy espacio a que crezcan cosas nuevas.

Cuando dejo ir y me libero de espacios que no me representan, me siento empoderada y segura de que estoy en el camino correcto.

Cuando soy transparente con lo que quiero, los demás me ven como realmente soy y tengo la oportunidad de tener relaciones más profundas.

Esto es lo que implica saber poner límites para mi, pero no siempre ha sido así.

Antes, cuando ponía un límite sentía culpa y remordimiento. Evitaba decir lo que sentía o lo que necesitaba por miedo.

Miedo al rechazo, miedo a la confrontación, miedo a no ser querida… Ese miedo que nos atrapa. Nos atrapa porque nos impide tener la energía para construir relaciones que nos nutran; nos paraliza en una ilusión de que los demás nos aceptarán, cuando realmente no nos estamos mostrando como realmente somos; caemos en una trampa en la que depende de los demás cómo estoy yo.

El miedo no se basa en hechos, se basa en las creencias, en aprendizajes no solo individuales sino también aprendizajes relacionales.

¿Qué mensajes me han dado en casa sobre decir que no? ¿Cómo reaccionaba mi entorno cuando me enfadaba? ¿Cómo se cuidaban mis padres? ¿tenían espacios para ellos, más allá del trabajo o la crianza?

Entender tu historia es crucial, pero no te define. El decidir hacia dónde quieres ir ahora es más importante aun porque te permite construir una vida acorde y más coherente contigo misma.

Aprender a poner límites implica sostener el límite a pesar de la culpa; cuidar tus relaciones; cuidar tu camino y tus ritmos… algo que no es fácil pero que puede ser necesario, ya que sino muchas veces el no saber a poner límites te puede pasar factura.

Señales de que necesitas aprender a poner límites:

  • Sientes resentimiento hacia la gente
  • Evitas situaciones o personas para que no te pidan nada
  • Te sientes agobiada o cansada, sin energías.
  • Te imaginas escapando de tu vida
  • Te imaginas vidas alternativas donde te alejas de todo
  • No tienes tiempo para ti
  • Te sientes responsable de las emociones de los demás

Si te gustaría profundizar en este proceso de aprender a poner límites con acompañamiento profesional, puedes ponerte en contacto conmigo. En este enlace encontrarás mi contacto de WhatsApp, puedes escribirme.